Te quiero mi vida.
jueves, 16 de mayo de 2013
Nada se compara a ti, nada.
Me gustaría escribirte el texto más largo que hayas leído nunca, contándote en él lo mucho que te quiero y lo importante que eres para mí. Podría pasarme días y días escribiendo en él todo, cada sentimiento que has despertado en mí y cada momento especial que me has hecho pasar a tu lado. Pero me pongo a escribir, y después de estos meses, todo lo que pueda decir se queda demasiado pequeño. Sin duda, en ese texto empezaría dándote las GRACIAS, de todo corazón, por haberme hecho pasar los mejores momentos de mi vida a tu lado, por preocuparte por mi como nadie antes lo había hecho, por darme todo el cariño del mundo y por cuidarme y protegerme, del mejor modo que se a podido. Gracias por haberme sacado cada sonrisa, por haberme hecho reír como una tonta, por haberme hecho sentir la persona más especial del mundo a tu lado. Te daría las gracias simplemente por existir, y por formar parte de lo más especial que tengo en mi vida. Continuaría diciéndote, que desde esa noche de verano me enamoré de cada una tus caricias y sonrisas, de tu mirada y como no, de tus besos… De esa forma especial de tratarme, de esos ojitos y de tu manera de hacerme sentir única y especial. Me enamoré de tu misteriosa forma de hacerme reír, de cada una de tus palabras y de tus pequeños y encantadores defectos. Simplemente me encantas al igual que cada pequeña parte que te forma. Prometo que estos meses no son nada comparado con todo lo que nos queda, que estaré a tu lado siempre, que te haré reír con lo más insignificante y también que tu sonrisa será lo más importante para mí. Prometo que conmigo todo será felicidad y que no te vas a arrepentir de nada lo que vivamos juntas. Te prometo que te cuidaré y te daré todo el cariño que sea capaz de ofrecer a alguien, que te querré más que a nadie en este mundo y que te dedicaré todo el tiempo del que disponga. También, que tú serás mi única y principal prioridad, que serás mi primer y último pensamiento cada día, que te echaré de menos cada segundo que no estés a mi lado y prometo hacer de cada minuto que esté contigo uno mágico y sencillamente, nuestro. Acabaría diciéndote que sí, que lo reconozco, que se me cae la baba cuando pienso en ti. Hace varios meses que pasaste a ser mi única adicción. Sin apenas darme cuenta, poco a poco me fui haciendo adicta a tus besos, a todas y cada una de tus palabras y a cada ‘te quiero’. A esa carcajada que soltamos cuando nos reímos la una de la otra por una simple tontería y a cada uno de esos abrazos de los que nunca deseo soltarme. Me hice adicta a cada momento que paso a tu lado y a cada sonrisa tuya que me regalas. Por último, te explicaría que encontré en ti lo que nadie ni supo ni pudo darme antes. En ti, sencillamente encontré mi otra mitad, encontré la pieza que me faltaba para ser realmente feliz. Porque soy consciente de que aún no hay persona que en todo un día sea capaz de hacerme sentir lo que tú consigues en cinco minutos. Y antes de acabar, me gustaría recordarte lo especial e importante que eres para mí, porque estos meses a tu lado no los cambiaría por nada del mundo. Te lo prometo!
Te quiero mi vida.
Te quiero mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario